El deporte japonés más antiguo llega a la meca del entretenimiento
Las Vegas sabe cómo albergar combates de boxeo por el título de los pesos pesados, pero la ciudad nunca ha visto encuentros como estos. El deporte japonés más antiguo llega a la meca estadounidense del entretenimiento, del juego y del deporte para un torneo de exhibición.
Los principales luchadores de sumo japoneses se verán las caras en un Gran Torneo de Sumo de tres días de duración donde, para ganar un combate, un luchador de 140 kilos de peso y vestido sólo con un estrecho cinturón debe echar a su oponente del anillo que forma el ring con una parte de su cuerpo excepto sus pies.
Este es el primer torneo de sumo oficial en los Estados Unidos en dos décadas.
Los organizadores apuestan a que el torneo restaurará el interés por un deporte que tiene 1.500 años de antigüedad.
"Quiero que la gente se enamore de este deporte", dijo Musashimaru, un "yokozuna", o gran campeón, retirado.
Musashimaru es un samoano que se mudó a Japón y cambió su nombre para ingresar en el mundo del sumo, convirtiéndose con sus 230 kilos de peso en el segundo no-japonés que logró tal rango.
El torneo de Las Vegas presentará combates entre 42 luchadores de la división "makuuchi", una de las más altas en Japón.
Asashoryu, el único yokozuna en activo, también estará en el torneo. Procedente de Mongolia, el luchador de 25 años y 145 kilos ha dominado el deporte este año y está en camino de ganar los seis "basho" o torneos de este año.
El torneo de Las Vegas, mucho más corto que los torneos de 15 días que se emiten diariamente en Japón, no contará para las estadísticas oficiales.
Los combates de sumo suelen durar sólo unos pocos segundos. Las reglas son simples: tras encararse, los luchadores chocan entre ellos, intentando forzar a su oponente a salirse del ring de 4,5 metros de diámetro con una parte de su cuerpo con la excepción de sus pies.
El sumo está gobernado en Japón bajo estrictas reglas determinadas por la Asociación Japonesa de Sumo, que decide los salarios, la clasificación o incluso el estilo de vida. A las mujeres no se les permite competir en los niveles más altos, pero pueden competir como amateurs en las escuelas.
Aparte de su espectacular tamaño, los luchadores de sumo son reconocibles en público al instante en Japón debido a su vestimenta y peinado, consistentes en un kimono y un moño.