
Barry Manilow está convirtiendo a Las Vegas en su segundo
hogar y transformando al Teatro Hilton en un centro musical.
Manilow se encontraba en la mitad de su gira de despedida, por
lo que el ofrecimiento de un show permanente en Las Vegas no era
algo que él esperase. Manilow estaba exhausto de las giras
y realmente se estaba despidiendo. Pero luego de ver las noticias
y notar el estado del mundo se dijo a sí mismo: “Te
necesitan ahí afuera...” Necesitaban una experiencia
positiva y enriquecedora, y Manilow: Music and Passion inunda con
esa sensación.
La voz de Manilow y su extenso catálogo musical son las
verdaderas estrellas de este espectáculo, el cual incluye
un poco de baile de parte de Manilow, una especie de juego de sillas
musicales, donde los pianistas, Manilow incluido, rotan de piano
y continúan tocando donde el anterior se detuvo además
de un dueto con un miembro de la audiencia de la canción
“Can’t Smile Without You”.
Con estéticas visuales proyectadas en una pantalla en el
fondo del escenario, Manilow transporta a los espectadores a través
de los años y del país. Desde un saludo a los artistas
de Las Vegas con su más reciente tema “Here’s
To Vegas”, a los recuerdos de la Costa Este a través
del tema “Weekend In New England”, Manilow comparte
sus canciones sentado al piano, bailando a través del escenario
o recreando escenas de su pasado.
Una parte a resaltar del espectáculo comienza con un joven
Manilow cantando su famoso tema “Mandy” en el espectáculo
televisivo “Especial de Medianoche”, el cual es proyectado
en pantalla. Cuando la pantalla va desapareciendo, Manilow, sentado
al piano, continua tocando y cantando la canción, con una
voz prístina, tal como la de hace 30 años atrás.
Con sus canciones “Daybreak”, “Bandstand Boggie”,
“I Write The Songs”, It’s A Miracle” y “Somewhere
Down The Road” queda bien en claro que Manilow encaja en Las
Vegas como lo hace en sus chaquetas de piel de lagarto: perfectamente.
El artista nacido en Brooklyn se sitúa al centro del escenario
al finalizar el espectáculo cantando “One Voice”
a capella. Canta hermosamente “Sólo una voz cantando
en la oscuridad. Lo único que hace falta es una voz... y
todos cantarán.” Y todos cantan en realidad junto a
Manilow, ya que la audiencia lo corea durante todo el final del
espectáculo cantando “Copacabana”. Queda demostrado,
sin lugar a dudas, que la música y la pasión siempre
están de moda en el Hilton de Las Vegas.
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